¿Te habías fijado que la calle Balmes no tiene arboles y sus aceras son estrechas? En eso es diferente a otras calles del Ensanche de Barcelona. El culpable es el Tren de Sarrià porque antes transitaba por la calle en superficie y los arboles hubieran entorpecido su paso.

Estos días celebramos el 150 Aniversario del Tren de Sarrià, que fue inaugurado el 23 de junio de 1863. Empezó a funcionar arrastrado por diferentes locomotoras de vapor al mismo tiempo que el Metro de Londres.
En sus inicios era una pequeña línea que salía desde plaza Catalunya, y subía por la calle Balmes, siempre en superficie, hacia los pueblos de Gràcia y Sant Gervasi.
Fue un elemento trascendental en la urbanización del Ensanche de Ildefons Cerdà y su trazado limitó lo que hoy es el Ensanche-Izquierdo y el Ensanche-Derecho.

El desarrollo sucesivo de Barcelona llevo a la absorción de los diferentes pueblos de su alrededor y permitió la extensión de la línea hacia Sarrià. En 1912 se funda la "Compañía de los Ferrocarriles de Cataluña" y comienza su ampliación hasta el Valles mediante la excavación de un túnel por debajo de la montaña de Collcerola.

